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  • Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura
  • La agricultura, prioridad para el desarrollo sostenible de las Américas

Ciudades Intermedias y su importancia en la creación de oportunidades para la población migrante en ALC

Por Diego Montenegro Ernst

La población de las áreas rurales continua su inexorable marcha hacia las grandes ciudades. La migración se da al interior de los países y otras cruzando fronteras y continentes en búsqueda de mejores condiciones de vida, acceso a servicios y oportunidades de empleo. Este flujo migratorio, acrecentado en los últimos años, ha generado crisis humanitarias y presión sobre políticas migratorias a escalas globales.

El mundo marcha hacia una inevitable urbanización, y América Latina y el Caribe (ALC) no es la excepción. Representa la región más urbanizada del mundo con el 80% de su población viviendo en ciudades y con un 25 % de la misma que lo hace en condiciones de marcada pobreza en asentamientos informales con altos nivel inequidad, hacinamiento, exclusión social y vulnerabilidad ante el cambio climático.

Estos son algunos de los aspectos debatidos en el XII Foro Internacional de Desarrollo Territorial, celebrado recientemente en Bogotá, Colombia, organizado por el IICA.

En ese contexto es que las Ciudades Intermedias (CIs) juegan un rol de nodos de producción de bienes y servicios que añaden valor e identidad a la producción del campo para la población urbana y atraen insumos de las grandes urbes para generar intercambio, empleo y movimiento dinámico de las economías locales. Las CIs sirven de puentes entre las poblaciones rurales y las urbanas, brindando oportunidades de empleo para las poblaciones migrantes - especialmente jóvenes - y mejor calidad de vida.

Tal como las define la Red Mundial de Ciudades y Gobiernos Locales y Regionales (UCGL por sus siglas en ingles), las CIs son urbes que crean nexos entre zonas rurales y urbanas.

Si bien los parámetros que utiliza la UCGL son basados en población (de 500,000 a un millón de habitantes), recientes Foros organizados por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, IICA, la Universidad Internacional de la Florida, el Centro para la Participación y del Desarrollo Humano Sostenible, CEPAD, la Diputación de Badajoz, España, y la Agencia de Cooperación Española, AECID, entre otras, concluyeron que la definición para ALC depende de cada realidad nacional o regional, en su relación de población, roles, oportunidades y servicios.

Se reconoce que estas no cuentan todavía con la prioridad de las políticas públicas y de los organismos internacionales puesto que presentan menores niveles de visibilidad que la de los problemas que se generan en las grandes urbes. Solo 13 ciudades de ALC se encuentran entre las más competitivas en el mundo; y casi 60 ciudades de la región cuentan ya con más de un millón de habitantes, de acuerdo a estudios de la CAF.

Adicionalmente, el fomento e incorporación de las CIs como instrumentos de las políticas públicas, plantea la necesidad de revalorizar lo rural, en el contexto del desarrollo sostenible de los territorios, dejando en evidencia que lo rural no es sinónimo de retraso o de pobreza.

“Se entiende que el concepto de territorialidad no se refiere únicamente a un espacio geográfico con historia e identidad, sino que es también una compleja construcción social, dinámica y multifuncional. En ese contexto la agricultura, el turismo u otras actividades económicas son solo algunas de las expresiones productivas y de servicios generadoras de oportunidades de empleo y riqueza<, y que incorporan a espacios rurales y urbanos” afirmó Diego Montenegro, Director de Gestión e Integración Regional del IICA.

Se debe destacar también que, frente a la aplicación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, las CIs cada vez vienen adquiriendo un papel protagónico en los debates y acuerdos de las organizaciones internacionales y reuniones nacionales e internacionales de gobiernos locales.

En ese marco las decisiones de los formadores de políticas deben influir en i) La creación condiciones para la confluencia de la inversión pública y privada en beneficio del desarrollo de las CIs ya que de esta relación depende el mayor o menor acceso a servicios, tecnologías, innovación e infraestructura productiva; 2) La promoción de una agricultura sostenible, proveedora de alimentos sanos, con valor agregado para las poblaciones urbanas; 3) La promoción de una mejor calidad de vida de los habitantes del campo, de las CIs y de las grandes urbes, con mejor acceso a servicios básicos.

Estos son solo algunos de los retos que el IICA pone sobre la mesa para la discusión y el diálogo de políticas que los estados miembros deben considerar para lograr mitigar ese flujo migratorio del campo a los grandes centros urbanos, y fomentar el desarrollo sostenible de los territorios.

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