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  • Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura
  • La agricultura, prioridad para el desarrollo sostenible de las Américas

Gestión del riesgo y sostenibilidad de la agricultura

 

La generación de políticas, estrategias e instrumentos de gestión de riesgo en la agricultura es una asignatura que debe ser llevada a cabo por los países de la Américas. Si bien en los últimos años, los países han avanzado en este tema, todavía hay mucho por hacer, ante la evidencia de los efectos negativos del cambio climático que afectan la sostenibilidad y la producción agropecuaria. Ante esta situación, los productores deben prepararse para gestionar los riesgos que afectan a la producción, y que se vinculan a efectos climáticos como la sequía, exceso hídrico, huracanes, granizo, alguno de ellos que pueden llegar a niveles de desastre o catástrofe, generando pérdidas cuantiosas en la producción y las economías de los territorios rurales.

Esto implica un mayor grado de vulnerabilidad en la producción agropecuaria, principalmente en la agricultura familiar, que en su mayoría no tiene una estrategia y acceso a los instrumentos de gestión de riesgo disponibles en los países.

Los esfuerzos de la gestión del riesgo en las Américas han sido focalizados en acciones de respuesta y de reconstrucción ante fenómenos climáticos adversos, y son instrumentos ante emergencias que buscan revertir situaciones complejas. Son necesarios, pero no son suficientes. La estrategia de gestión del riesgo, entonces, debe ser entonces abordada con una visión integral, en la que se puedan generar instrumentos de prevención, mitigación y transferencia de los riesgos, visión que incluye a todos aquellos actores públicos y privados que promueven los instrumentos de gestión del riesgo que necesitan coordinar y trabajar en función a una estrategia consensuada.

La gestión apropiada de riesgos agropecuarios no evita que un desastre natural ocurra pero apunta a mitigar las pérdidas productivas y económicas, manejando los riesgos y contando con los instrumentos necesarios para eventos futuros.

Se pueden describir algunos instrumentos necesarios para gestionar riesgos. Desde el lado de la prevención cobra importancia el manejo y disponibilidad de información de forma oportuna mediante los sistemas de alerta temprana, o los sistemas de información agrometereologica, la disponibilidad de estos instrumentos es una condición importante para gestionar riesgos. En la mitigación, sobre todo en la agricultura familiar, se necesitan las innovaciones tecnológicas, incluyendo la tecnología digital aplicada, los programas de desarrollo de capacidades que involucren las buenas prácticas agrícolas, infraestructura de apoyo a la producción, entre otras.

Merece especial atención el desarrollo de sistema de seguros agropecuarios como un instrumento de transferencia de riesgos en donde el sector público y privado juegan un rol preponderante. El sector público como responsable de las políticas de desarrollo del mercado de seguros y el sector privado mediante las compañías aseguradoras y reaseguradoras que desarrollan y ofrecen productos de seguros agrícolas. Cabe señalar que, el seguro per se no es suficiente para una adecuada gestión del riesgo, dentro de la visión integral, se debe complementar al seguro aquellos instrumentos de prevención y mitigación mencionados.

Un tema no menor, es el que relaciona la gestión del riesgo con el acceso al financiamiento para la agricultura, en la medida que las instituciones y principalmente los productores gestiones riesgos hay una mayor probabilidad de acceso a créditos, un productor que cuente con instrumentos de mitigación y tenga acceso a un seguro, puede estar mejor posicionado para acceder a otros instrumentos financieros.

En definitiva, las Américas tienen retos importantes y necesarios para promover la gestión del riesgo en la agricultura, con esa visión integral de prevención, mitigación y transferencia que apunten a una agricultura con mayor grado de resiliencia, principalmente en la agricultura familiar. Los efectos del cambio climático generan mayores niveles de vulnerabilidad, y los eventos climáticos generan pérdidas económicas cuantiosas y daños ambientales para los países que amenazan la sostenibilidad de la agricultura.

Por lo tanto, el IICA como organismo de cooperación técnica internacional y otros organismos incluyendo los de cooperación financiera deben incluir el tema en sus agendas y promover las políticas públicas necesarias para gestionar riesgos que amenazan la producción y la seguridad alimentaria en la región.

 

Más información:

Marcelo Núñez Rojas, Representante del IICA en Nicaragua

marcelo.nunez@iica.int

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