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La arriesgada apuesta por una finca cafetalera que hoy es un éxito en Honduras

La arriesgada apuesta por una finca cafetalera que hoy es un éxito en Honduras

El programa PROCAGICA ha contribuido al éxito de Los Catadores, obra de amor y persistencia  del matrimonio de Iván Vázquez y Yolibeth Pineda en Marcala. Hace cinco años, cuando adquirieron la finca, estaba devastada por la plaga de la roya.

En Marcala, Honduras, a 1675 metros sobre el nivel del mar, se levanta la finca agroturística Los Catadores, donde lo mismo se puede adquirir café envasado que licor e infusiones de la hoja y la pulpa, así como vinos artesanales y frutas deshidratadas.

El éxito de los Catadores es resultado del esfuerzo del matrimonio de Iván Vázquez y Yolibeth Pineda. Hace cinco años, cuando adquirieron la finca, estaba devastada por la plaga de la roya.

Pineda cuenta que cuando su esposo la llevó al lugar, se impresionó tanto que se echó a llorar. Invertir allí parecía una locura. “Pero confié en él”- comentó a IICA Noticias- “Su experiencia con el café me dio seguridad”.

Vázquez es un experto catador con más de 30 años de experiencia en el café.

El matrimonio apostó por algunas variedades resistentes a la roya que ya se cultivaban en el terreno, como geisha, pacas y catuí. Aplicaron técnicas de análisis de suelo y renovaron de manera escalonada las plantas.

En el proyecto de recuperación de su finca han tenido el apoyo de PROCAGICA, programa financiado por la Unión Europea para ayudar a los pequeños caficultores, que se ejecuta en Centroamérica y República Dominicana a través del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

PROCAGICA les facilitó implementos de abono, herramientas y capacitación en técnicas de cultivo de café. En Los Catadores se instaló luego una estación telemétrica para el sistema de alerta temprana de la roya.

De este modo, PROCAGICA expresa uno de sus objetivos, que es “promover e implementar de manera conjunta procesos de transformación productiva e innovación tecnológica para contribuir en el mejoramiento de la rentabilidad y sostenibilidad de la caficultura”, según Harold Gamboa, coordinador general del programa.

La apuesta de Vázquez y Pineda ha dado frutos: actualmente la finca produce 25 quintales por manzana, y vende unas 500 libras mensuales, de las cuales varias se exportan directamente en microlotes a compañías de Estados Unidos, Europa, Japón y hasta Taiwán.

Más información:

Harold Gamboa, Coordinador de Unidad Ejecutora Regional PROCAGICA

harold.gamboa@iica.int

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