Experto de UC Davis presenta modelo para cerrar la brecha entre tecnología disponible y su aplicación en el campo chileno
Santiago. Mark Bell, especialista en extensión rural de la Universidad de California Davis, presentó en Chile su modelo de «3 C’s y 1 R», un marco conceptual que identifica los cuatro pilares fundamentales para lograr que el conocimiento agrícola llegue efectivamente al territorio y se traduzca en cambios productivos reales. La propuesta fue el eje central del seminario «De la tecnología al territorio: claves para una extensión rural efectiva y resiliente», organizado por el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y la Universidad de California Davis (UC Davis) en el Hotel Fundador de Santiago.
El evento congregó a autoridades, profesionales de extensión, investigadores y productores para abordar una pregunta incómoda: ¿por qué, teniendo tanta tecnología y conocimiento disponible, persiste la brecha entre lo que sabemos y lo que realmente se aplica en el campo? La respuesta de Bell fue contundente: el problema no es la falta de información, sino la ausencia de un sistema integral que combine conocimiento pertinente, trabajo colaborativo, relaciones de confianza y reconocimiento adecuado.
Colaboración internacional para modernizar la extensión
La apertura del seminario contó con palabras de bienvenida de representantes de las tres instituciones organizadoras. Hernán Chiriboga, Representante de IICA en Chile, destacó el rol del organismo internacional en el fortalecimiento de las capacidades técnicas del país y su compromiso con la agricultura familiar. El IICA, como organismo especializado del Sistema Interamericano, ha venido apoyando los esfuerzos de Chile para modernizar sus sistemas de extensión y lograr un desarrollo agrícola más inclusivo y sostenible.
Rodrigo Riquelme, Director de Operaciones de UC Davis Chile, también ofreció palabras de bienvenida en representación de la universidad estadounidense, subrayando el compromiso de UC Davis con la transferencia de conocimiento y la colaboración técnica con instituciones chilenas para fortalecer los sistemas de extensión agrícola.
Santiago Rojas, Director Nacional de INDAP, completó las palabras inaugurales destacando el trabajo colaborativo con organismos internacionales para modernizar el servicio. «Está trabajando fuertemente IICA y UC Davis ayudándonos justamente a modernizar el INDAP, a mejorar el modelo de intervención», señaló la autoridad en el marco de los Planes de Desarrollo Agropecuario Sostenible, proceso apoyado por el Banco Interamericano de Desarrollo. Rojas advirtió sobre los desafíos de la transición digital en la agricultura campesina: «Tenemos que ser muy sensibles con esa transformación para no dejar atrás a las personas», recordando que más del 65% de los usuarios de PRODESAL reportan mala conectividad a internet. La autoridad subrayó que las tecnologías deben ser apropiadas para la agricultura familiar, campesina e indígena, impulsando la agroecología como un método que funciona integralmente en este sector.
Isabel Martínez, del equipo de IICA Chile, quien ofició como maestra de ceremonias, señaló que el objetivo era «construir juntos una comprensión compartida de los elementos clave que hacen que la extensión rural sea realmente efectiva, pertinente y sostenible».
Las cuatro claves según UC Davis
Primera C: Conocimiento que responde a necesidades reales
Bell fue enfático: la extensión debe entregar buenas recomendaciones, no cualquier recomendación. «El conocimiento tiene que responder a una necesidad real del productor, ofrecer un beneficio obvio y ser fácil de probar en el campo», explicó el experto estadounidense. Según su experiencia en diversos países, cuando estas tres condiciones se cumplen, la adopción tecnológica se produce de manera natural. El problema surge cuando las recomendaciones técnicas están desconectadas de las realidades y prioridades de quienes trabajan la tierra.
Segunda C: Colaboración entre múltiples actores
El especialista de UC Davis presentó un diagrama que ilustra la complejidad del ecosistema de extensión: extensionistas, universidades, otros productores, sector privado (empresas y proveedores de insumos), mercados, institutos de financiamiento, organizaciones de la sociedad civil, medios de comunicación y gobierno. «En todos los países la extensión involucra a estos actores. El desafío es lograr que trabajen coordinadamente», señaló Bell. La colaboración efectiva requiere superar los silos institucionales y construir alianzas estratégicas que potencien el impacto.
Tercera C: Confianza como fundamento del cambio
Bell citó al consultor organizacional Stephen Covey para enfatizar este punto: «La confianza es el pegamento de la vida. Es el ingrediente más esencial para una comunicación eficaz». El experto explicó que el cambio en las prácticas agrícolas requiere mucho más que simplemente entregar información técnica. «Un productor no adoptará una nueva práctica solo porque sea técnicamente superior. Necesita confiar en quien se la recomienda», sostuvo. Esta confianza se construye con presencia sostenida en el territorio, coherencia entre discurso y práctica, y comprensión genuina de las realidades locales.
La R: Reconocimiento que alinea incentivos
El cuarto pilar llevó a Bell a citar al consultor Eli Goldratt: «Observa cómo se comportan las personas y eso te dirá cómo son evaluadas». Con esta frase, el experto planteó una crítica directa a los sistemas de evaluación en extensión rural. «Si evaluamos a los extensionistas por informes burocráticos y no por impacto real en el productor, eso es lo que obtendremos: buenos informes, no buenos resultados», afirmó. El reconocimiento profesional debe alinearse con los objetivos de transformación territorial, recompensando el trabajo efectivo en campo y no solo el cumplimiento de indicadores administrativos.
Bell cerró su presentación con una pregunta provocadora para los asistentes: «Finalmente, ¿aparte de los mercados, qué más impulsa el sistema?» La interrogante buscaba desafiar la visión simplista de que solo las fuerzas del mercado determinan la adopción de tecnología, poniendo en evidencia la importancia de factores institucionales, sociales y culturales.
Fundamentos teóricos y prácticos
La jornada combinó reflexión teórica con experiencias prácticas. Christian Sebastián, de la Pontificia Universidad Católica, estableció los principios del aprendizaje adulto aplicados a la extensión, destacando que este trabajo es, en esencia, un proceso educativo que debe respetar las características propias de cómo aprenden las personas adultas.
Roberto Jara de la Universidad de Talca centró su análisis en la agricultura familiar campesina, explorando los factores que facilitan o dificultan la adopción de innovaciones en este contexto específico, considerando el rol de los actores locales, las redes sociales y el entorno territorial.
Cuatro experiencias que marcan el camino
El segundo bloque del seminario presentó cuatro casos que ejemplifican cómo los principios planteados por Bell se materializan en el territorio chileno.
Edwin Moore, de AgroInchalam, mostró cómo las alianzas estratégicas entre universidades y organizaciones de productores están transformando el sector frutícola, demostrando el poder de la colaboración público-privada para la transferencia tecnológica efectiva.
María Paz Santibáñez, del IICA, presentó los Grupos de Innovación Participativa, una plataforma multiactor que ha logrado co-crear soluciones tecnológicas poniendo a los productores en el centro del proceso, no como receptores pasivos sino como co-creadores de conocimiento.
Sebastián Acosta, de INDAP, abordó la digitalización como palanca de cambio, mostrando cómo el Programa TAS y las herramientas digitales están ampliando el alcance de la extensión, permitiendo llegar a más productores con información oportuna y pertinente.
Gabriel Neumann del INIA cerró con el Programa Araucanía Frutícola, demostrando cómo la extensión puede ser una herramienta clave para enfrentar el cambio climático mediante la innovación tecnológica adaptada a las nuevas realidades ambientales.
Diagnóstico participativo
Mediante la herramienta interactiva Mentimeter, los participantes identificaron en tiempo real las principales barreras para la adopción tecnológica. El ejercicio reveló una diversidad de factores: económicos, culturales, de acceso a información, de confianza y de pertinencia de las tecnologías ofrecidas, confirmando la complejidad del desafío planteado por Bell.
El espacio de discusión permitió a profesionales de extensión, investigadores y productores reflexionar sobre dos preguntas clave: ¿cuáles son los principales aprendizajes? y ¿qué cambios son necesarios para fortalecer la extensión rural en Chile? Las intervenciones, tanto presenciales como virtuales, construyeron consensos sobre la urgencia de transformar los sistemas de extensión.
El desafío: de las palabras a la acción
Leticia Rojas de UC Davis Chile sintetizó los aprendizajes destacando que las experiencias presentadas, aunque diferentes, comparten elementos del modelo de Bell: alianzas estratégicas (colaboración), metodologías participativas que generan confianza, conocimiento pertinente adaptado al territorio, y la búsqueda de nuevos sistemas de reconocimiento.
César Rodríguez, Subdirector Nacional de INDAP, cerró el evento subrayando que «el desafío está claro: hacer que el conocimiento llegue al territorio y se transforme en decisiones que mejoren la vida de nuestros productores y productoras».
El mensaje de Mark Bell resonó como una llamada a la acción: la brecha entre tecnología disponible y tecnología aplicada no se cierra con más información, sino construyendo sistemas de extensión que integren las cuatro dimensiones. Conocimiento pertinente que responda a necesidades reales, Colaboración efectiva entre múltiples actores, Confianza construida con presencia y coherencia, y sistemas de Reconocimiento que incentiven el impacto real en territorio.
Para Chile, con su diversidad de territorios y sistemas productivos, el modelo de las «3 C’s y 1 R» ofrece un marco ordenador para repensar y fortalecer sus sistemas de extensión rural en un momento crítico, marcado por desafíos climáticos, tecnológicos y sociales sin precedentes. La colaboración entre INDAP, IICA y UC Davis marca el camino hacia esta transformación necesaria.
Video completo del seminario:
Puede ver el seminario completo en el canal de YouTube de IICA Chile:
youtube.com/watch?si=uyfb1FoTsSnNOXo7&v=JVu6WrBp92w&feature=youtu.be