Guayaquil, 06 de marzo de 2026.– Ecuador avanza hacia una producción de arroz más sostenible y alineada con los desafíos del cambio climático a través del proyecto “Plataforma habilitante para la incorporación al esquema de compensación de carbono, incluyendo un sistema digital de Medición, Reporte y Verificación (MRV)”, una iniciativa que busca reducir emisiones, mejorar la eficiencia productiva y abrir oportunidades de financiamiento climático para el sector arrocero.
El proyecto tiene alcance nacional y se enfoca en las principales zonas productoras de arroz del país, donde se concentra la mayor parte de la producción arrocera ecuatoriana. Con una inversión de USD 113.000, la iniciativa se ejecutará entre septiembre de 2025 y junio de 2027.
La propuesta plantea una hoja de ruta para fortalecer la sostenibilidad del sector mediante la adopción de prácticas agrícolas más eficientes y resilientes, apoyadas en un sistema digital de Monitoreo, Reporte y Verificación (MRV). Este sistema permitirá medir y gestionar las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al cultivo de arroz, especialmente metano (CH₄), que se genera en los sistemas de cultivo inundados.
Patricio Espín, Especialista en Agricultura, Bienestar Rural y Territorios del IICA Ecuador, mencionó que: «Si nosotros lográramos tener estos mecanismos de compensación, y por la incorporación de prácticas agrícolas sostenibles con el ambiente, los productores podrían tener una alternativa más que les permita dar cierta rentabilidad hacia su economía y bienestar familiar.»
El proyecto se desarrolla a nivel regional en cinco países de América Latina: Argentina, Brasil, Chile, Ecuador y Uruguay, lo que permitirá intercambiar experiencias, aprendizajes y enfoques técnicos entre los países participantes.
En el caso de Ecuador, la implementación se realiza mediante una articulación interinstitucional liderada por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) como agencia implementadora, en coordinación con actores clave del sector público, técnico y productivo. Entre ellos participan el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de Ecuador, el Ministerio del Ambiente y Energía de Ecuador, marcando un hito en la articulación del trabajo interinstitucional entre estas carteras de Estado, así como representantes de organizaciones de productores y otros actores vinculados al sector arrocero.
Durante el conservatorio realizado, Natalia Rumazo, directora de Riesgos y Aseguramiento Agropecuario del MAGP, destacó que esta acción se enmarca en el Eje 5 de la Política Agropecuaria “Manos para el Campo” 2025-2034, centrado en la sostenibilidad ambiental y la adaptación al cambio climático. “No hay competitividad sin sostenibilidad. La adopción de prácticas climáticamente inteligentes no solo mitiga emisiones de metano, sino que reduce costos de producción y fortalece la resiliencia de la familia rural frente a eventos climáticos extremos”, señaló.
Uno de los elementos centrales del proyecto será la construcción participativa de herramientas y mecanismos habilitantes para facilitar la participación de los productores en los mercados de carbono. Para ello se desarrollarán mesas de trabajo temáticas que reunirán a productores, academia, autoridades y especialistas del sector agrícola y ambiental.Este proceso busca asegurar que las soluciones se construyan desde la experiencia del territorio, recogiendo las necesidades reales de las y los pequeños productores y articulándolas con la toma de decisiones a nivel nacional.