Ciudad de México, 20 de mayo, 2026 (IICA). Representantes de los Servicios Veterinarios Oficiales de Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México y Panamá, junto con organismos internacionales y actores del sector privado vinculados a la sanidad animal, avanzaron en la revisión de los protocolos regionales de vigilancia epidemiológica y movilización animal, orientados a fortalecer la prevención, el control y la capacidad de respuesta de la región frente al gusano barrenador del ganado (GBG), con miras a su eventual erradicación.
Lo hicieron en un taller organizado en México por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), a través del Programa de Sanidad Agropecuaria, Inocuidad y Calidad de los Agroalimentos (SAIA) y la representación del Instituto en este país, en colaboración con el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA-APHIS).
El evento de tres días reunió a 48 participantes, incluidos representantes del Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA), la Comisión Panamá–Estados Unidos para la Erradicación y Prevención del Gusano Barrenador del Ganado (COPEG), la Secretaría Ejecutiva del Consejo Agropecuario Centroamericano (SECAC), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México (SEMARNAT), la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas de México (CNOG) y especialistas técnicos del IICA.
El GBG es una plaga causada por una mosca cuyas larvas afectan principalmente al ganado bovino, pero también a otras especies domésticas, silvestres e incluso a humanos. Su reaparición, tras más de dos décadas de haber sido erradicada en la región, vuelve a generar impactos sanitarios, económicos y sociales significativos.
Por tal razón en el encuentro se destacó la importancia de robustecer la cooperación regional, subrayar el valor del trabajo conjunto entre países e instituciones para fortalecer las capacidades técnicas y operativas en la región, y avanzar hacia mecanismos armonizados que permitan mejorar la vigilancia epidemiológica, el intercambio de información y el control de la movilización animal frente al GBG. Además, se identificaron acciones para facilitar la implementación de los protocolos en los países.
El primero de estos protocolos establece mecanismos de vigilancia epidemiológica para facilitar la detección temprana, la notificación oportuna y la aplicación de medidas sanitarias ante casos de infestación, y el otro define criterios para la movilización segura de animales susceptibles, con el fin de reducir el riesgo de introducción y dispersión del parásito y reforzar la coordinación regional en las acciones de control y erradicación.
“Estos encuentros son muy relevantes, la idea es seguir trabajando en controlar la plaga en los países, y el objetivo original por parte del Departamento de Agricultura de Estados Unidos es el mismo: la erradicación de la plaga”, afirmó Marco González, especialista agrícola de USDA-APHIS en la apertura de la reunión.
“Estamos colaborando en la construcción de este tipo de productos armonizados, estos documentos o guías al final tendrán que ser elementos flexibles, con ajustes conforme avance la dinámica de la plaga. Por ahora nos concentramos en su refinamiento, necesitamos también reforzar nuestros servicios veterinarios nacionales si queremos esa erradicación”, acotó Alejandra Díaz, especialista técnica en SAIA del IICA.
Cooperación regional y herramientas para fortalecer la respuesta
Durante el taller se realizó una revisión técnica detallada de ambos protocolos. Las discusiones permitieron analizar su aplicabilidad operativa, identificar oportunidades de mejora y promover criterios más armonizados entre los países. El intercambio técnico permitió también fortalecer una comprensión común sobre los procedimientos, responsabilidades y necesidades para la futura implementación de estos instrumentos.
El encuentro incluyó ejercicios prácticos, análisis de datos epidemiológicos y espacios de trabajo sobre herramientas digitales e inteligencia artificial aplicadas a la gestión sanitaria.
Además, los países compartieron experiencias y trabajaron con información real sobre casos de GBG para fortalecer el monitoreo y la toma de decisiones.
“Tenemos un bien común, trabajar por la región en vísperas de mejorar los estatus sanitarios, zoosanitarios y fitosanitarios. Estos eventos son una gran oportunidad para trabajar en equipo y pensar también no solamente en esta plaga, sino en otras que pudiéramos trabajar juntos para mejorar nuestra región y la economía”, indicó Edgar Lujano, Oficial de Salud Animal del OIRSA México.
Oswaldo Segura, de la SECAC, mencionó que ahora el principal desafío será implementar los protocolos en los países y fortalecer la coordinación entre instituciones y organismos aliados. “Viene un reto que es implementarlos, un tema operativo y de costos importante, hago un llamado a unirnos más y trabajar en conjunto para no duplicar esfuerzos”, dijo.
“La vigilancia epidemiológica y el control de la movilización son fundamentales. Cada país tiene condiciones distintas, pero el intercambio de experiencias nos ayudará a lograr mejores resultados. Tenemos protocolos, binomios caninos, tecnología e inteligencia artificial. Debemos aprovecharlas y fortalecer la comunicación entre todos”, añadió Gerardo Guerrero, Director General de Inspección Fitozoosanitaria del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) de México.
A su vez José Abrego, gerente de Operaciones de Vigilancia de la COPEG, destacó los avances en la producción de insectos estériles, principal herramienta utilizada para combatir la plaga, y el trabajo realizado por México en materia de prevención y control. “Estamos trabajando en una producción masiva de moscas estériles y realizando pruebas para garantizar que sean de alta calidad y funcionales. México ha apoyado mucho y ha logrado disminuir el ritmo de movilización de esta plaga”, explicó.
Juan Ramón González, director de Movilización de la CNOG, hizo hincapié en la importancia de involucrar al sector productivo en la respuesta sanitaria, y recordó además el impacto económico que puede generar la presencia del GBG.
“Somos parte de la solución y debemos hacer un esfuerzo conjunto con las autoridades de todos los países. Es una plaga que afecta el comercio, en México dejamos de exportar más de un millón de animales al año debido a esta situación”, señaló.
Como parte de las actividades del taller, los participantes realizaron visitas al Centro de Operaciones de Emergencias en Salud (COES) y a la Escuela de Caninos, donde conocieron experiencias aplicadas al control sanitario y la respuesta en campo.
Entre las recomendaciones que surgieron del encuentro destacan fortalecer las capacidades nacionales para el análisis y uso de información epidemiológica, impulsar herramientas digitales e inteligencia artificial aplicadas a la gestión sanitaria y promover el intercambio regional de experiencias y buenas prácticas frente al GBG.
Más información:
Alejandra Díaz, especialista técnica en Sanidad Agropecuaria, Inocuidad y Calidad de Alimentos del IICA.
alejandra.diaz@iica.int