Marzo 2026.- Desde 2022, el Componente 2 del programa AL-INVEST Verde, financiado por la Unión Europea (UE), ha desempeñado un papel clave en el fomento del diálogo birregional sobre la sostenibilidad de las cadenas de valor agroalimentarias en América Latina y el Caribe (ALC), particularmente en relación con los requisitos normativos y de mercado impulsados por la Unión Europea. En una primera etapa, estos esfuerzos se concentraron en el acompañamiento a los actores productivos frente al Reglamento de la UE sobre productos libres de deforestación y degradación forestal (EUDR) y la generación de encuentros e intercambios en cadenas de valor que promueven enfoques de sostenibilidad en la región.
Sobre esta base, la Dirección General de Asociaciones Internacionales (DG INTPA), en estrecha colaboración con la Dirección General de Agricultura y Desarrollo Rural (DG AGRI), ha encomendado al Componente 2 de AL-INVEST Verde el desarrollo de los Diálogos Agroalimentarios UE–ALC para el período 2025–2026, en colaboración con el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA). Estos espacios tienen como objetivo facilitar intercambios estructurados entre ambas regiones en torno a enfoques normativos, técnicos, de mercado y de políticas públicas que apoyen los esfuerzos vigentes para la transición sostenible de los sistemas agroalimentarios.
Bajo ese contexto el AL INVEST Verde impulsó, durante el 2025, ciclos de Diálogos Agroalimentarios en torno a la ganadería sostenible y la gestión del recurso hídrico en el sector agrícola, donde se reunieron más de 500 actores de ambas regiones, los cuales propiciaron espacios de alto valor para la delimitación de orientaciones estratégicas y el fortalecimiento de redes de intercambio de conocimientos en torno a la resiliencia y transición sostenible de estos sectores.
Estos procesos han permitido consolidar una base sólida de cooperación e intercambio que da paso a un III Ciclo de encuentros enfocados en la Agricultura Orgánica, comprendiendo que estos sistemas son altamente relevantes para la consolidación de modelos de producción y consumo sostenibles. Este nuevo ciclo se encuentra, además, plenamente alineado con las principales orientaciones de política de la Unión Europea como el Pacto Verde Europeo, la Estrategia “De la Granja a la Mesa”, el Plan de Acción para el Desarrollo de la Producción Ecológica de la UE (2021), que establece como meta alcanzar al menos el 25 % de la superficie agrícola europea bajo producción orgánica para 2030 y el Reglamento (UE) 2018/848 que regula la producción orgánica y el etiquetado de los productos orgánicos en la UE. Asimismo, se articula con la Estrategia de Biodiversidad de la UE al 2030, la cual reconoce la adopción de prácticas de producción agroecológica como un instrumento clave para la conservación y restauración de la biodiversidad y la naturaleza.
Lo anterior, refleja la decisión de la UE de avanzar decididamente hacia sistemas alimentarios sostenibles, con cadenas de suministro más justas, transparentes y respetuosas con los límites planetarios, lo cual implica no solo transformar la agricultura europea, sino también fomentar un comercio internacional alineado con esos valores.
Por su parte, en ALC este sector reviste una relevancia particular, al reconocerse como un sistema productivo que incide de manera directa en la generación de ingresos, la seguridad alimentaria, la conservación y gestión sostenible de recursos naturales a nivel territorial, y el mejoramiento de la calidad de vida de actores mayoritariamente vinculados a la agricultura familiar y pequeños productores. De acuerdo con el último Reporte Mundial de la Agricultura Orgánica (2025)1 y datos de la Comisión Interamericana de Agricultura Orgánica (CIAO), la región posee más de 10 millones de hectáreas de agricultura orgánica, con una participación de más de 250 mil productores, respectivamente. Asimismo, el mercado europeo concentra más del 37 % de las exportaciones agroalimentarias orgánicas de ALC, con una participación destacada en frutas tropicales (principalmente banano) y frutas frescas; café, cacao, té y especias; azúcar y derivados; cereales, oleaginosas y derivados2. Este contexto posiciona a ALC como el principal proveedor de productos orgánicos con más del 40% del volumen total de las importaciones de la UE, y refuerza la interdependencia birregional en términos de producción sostenible, comercio y estándares de calidad asociados a estos sistemas.
Basados en lo anterior, el nuevo ciclo de Diálogos Agroalimentarios UE–ALC sobre Agricultura Orgánica busca profundizar el análisis y el intercambio en torno a tres dimensiones estratégicas:
- Los mercados y el comercio orgánico
- Los marcos normativos y regulatorios y las recientes propuestas en UE y diferencias con el contexto latinoamericano;
- La promoción de soluciones para la competitividad de los sistemas productivos orgánicos mediante la gestión del conocimiento y la innovación.
Con estos elementos se propone desarrollar un proceso de intercambio que favorezca la promoción de plataformas de trabajo colaborativo que complementen conocimientos, experiencias y recursos técnicos orientados a fortalecer el rol de la agricultura orgánica como pilar de sistemas agroalimentarios sostenibles, resilientes e inclusivos, tanto en la Unión Europea como en América Latina y el Caribe.