Más que una exposición técnica sobre la producción de miel, la presentación del IICA se transformó en una invitación a desarrollar una nueva forma de entender el liderazgo agrícola, utilizando a las abejas como una poderosa metáfora.
Un llamado a mirar el futuro del agro con optimismo, liderazgo y sentido de propósito fue el mensaje central que entregó el representante del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) en Chile, Hernán Chiriboga, durante la charla inaugural del Encuentro Nacional de Apicultura (ENAPI 2026), realizado el 30 de julio en la Plaza de Armas de San Fernando.
La actividad reunió a una amplia convocatoria de jóvenes rurales, productores apícolas, docentes, estudiantes, autoridades regionales, representantes del Ministerio de Agricultura, servicios públicos y organizaciones ligadas al desarrollo agrícola, quienes participaron en una jornada dedicada a reflexionar sobre el presente y el futuro de la apicultura chilena.
Más que una exposición técnica sobre la producción de miel, la presentación del IICA se transformó en una invitación a desarrollar una nueva forma de entender el liderazgo agrícola, utilizando a las abejas como una poderosa metáfora de organización, cooperación y compromiso con un objetivo común.

El liderazgo comienza con el ejemplo
Bajo el título «Agroliderazgo y trabajo en equipo, el ejemplo de las abejas», Chiriboga planteó que liderar significa mucho más que dirigir personas. Definió el liderazgo como la capacidad de influir positivamente en otros para alcanzar metas comunes, inspirar una visión compartida y actuar siempre desde el ejemplo.
«La influencia es la esencia del liderazgo», explicó durante su presentación, enfatizando que un verdadero líder debe practicar aquello que predica y construir confianza a través de sus acciones. Uno de los mensajes que más llamó la atención de los asistentes fue la reflexión sobre la huella que cada persona deja en su comunidad.
«¿Qué huella y qué legado quieren dejar?», preguntó a los jóvenes, destacando que la capacidad de influencia de un líder puede alcanzar a miles de personas a lo largo de su vida.
Durante su intervención, el representante del IICA sostuvo que el futuro de la agricultura dependerá de la capacidad de las nuevas generaciones para construir una visión clara del sector y trabajar colaborativamente para alcanzarla.
Explicó que todo líder necesita combinar una ilusión que movilice con una visión que oriente sus decisiones y objetivos, recordando que escribir esa visión y mantenerla presente aumenta significativamente las probabilidades de concretarla.
Asimismo, enfatizó que un agrolíder debe mantenerse informado, interpretar las tendencias globales y comunicar adecuadamente los beneficios de su trabajo para generar confianza y cohesión dentro de los equipos.
Ver más imágenes aquí
Las abejas enseñan mucho más que producir miel
Uno de los ejes centrales de la conferencia fue el ejemplo que ofrece la organización natural de las abejas.
Para Chiriboga, una colmena representa uno de los mejores modelos de liderazgo colaborativo existentes en la naturaleza.
Cada abeja cumple una función específica, todas trabajan hacia un objetivo común y ninguna actúa de manera aislada. Ese mismo principio —explicó— debería inspirar el trabajo de los agricultores, las organizaciones campesinas y los futuros líderes rurales.
La sinergia, entendida como la capacidad de que el trabajo conjunto genere resultados superiores a la suma de los esfuerzos individuales, fue otro de los conceptos desarrollados durante la charla. El expositor sostuvo que la cooperación, el intercambio de ideas y la diversidad de miradas son elementos esenciales para enfrentar los desafíos de la agricultura moderna.
La presentación también abordó las principales tendencias que marcarán el futuro de la agricultura mundial.
Entre ellas mencionó el crecimiento de la población, la disminución de la superficie agrícola disponible, el cambio climático, la escasez hídrica y la llamada «nueva ruralidad», factores que exigirán producir más alimentos utilizando menos recursos naturales. Asimismo, recordó que aproximadamente el 75 % de los cultivos dependen de la polinización, reforzando el papel estratégico que desempeñan las abejas y la apicultura para la seguridad alimentaria.
En ese contexto, destacó que invertir en agricultura no solo genera desarrollo económico, sino que constituye una de las herramientas más efectivas para reducir la pobreza en América Latina, de acuerdo con antecedentes presentados durante su exposición.

Como parte de la conferencia, Chiriboga presentó experiencias internacionales impulsadas por el IICA que demuestran cómo el liderazgo puede transformar la apicultura y las comunidades rurales.
Entre ellas destacó el trabajo de Duhaje Jennings, en Jamaica, quien pasó de manejar cinco colonias a liderar una empresa que desarrolla más de mil colonias al año, incorporando drones, inteligencia artificial y biotecnología para fortalecer la producción apícola y generar oportunidades para jóvenes y familias rurales.
También expuso la trayectoria de Linden Stewart, en Guyana, reconocido por su labor en rescate de colonias, formación de nuevos apicultores y promoción de la seguridad alimentaria.
Además del caso de la chilena Bernarda Salazar, apicultora de la Región de Ñuble que ha diversificado su producción incorporando mieles saborizadas, cosméticos y una fuerte labor gremial para fortalecer la apicultura nacional.

Una feria que mostró la diversidad del mundo apícola
Tras la ceremonia inaugural, las autoridades y asistentes recorrieron la feria de expositores instalada en la Plaza de Armas de San Fernando.
El espacio reunió a productores de distintas regiones del país que exhibieron mieles de diversos orígenes florales, polen, propóleos, jalea real, cera, cosméticos derivados de la colmena, alimentos funcionales, equipamiento para apiarios, vestimenta especializada, herramientas para el manejo de colmenas y soluciones tecnológicas destinadas al sector.
La feria permitió, además, generar un espacio de intercambio entre productores, estudiantes y emprendedores, fortaleciendo las redes de colaboración que caracterizan al sector apícola chileno.
La participación del IICA en ENAPI 2026 reafirmó el compromiso del organismo con la formación de nuevos líderes rurales capaces de impulsar una agricultura más innovadora, resiliente y sostenible.
Más allá de la técnica, Hernán Chiriboga puso el foco en las personas, recordando que el liderazgo comienza con los valores, continúa con las capacidades y finalmente se refleja en los resultados.
Como sintetizó al cierre de su presentación: «Recordemos que el agro es importante tres veces al día…», una frase que resume la trascendencia de la agricultura y el papel que las nuevas generaciones están llamadas a desempeñar en la construcción del futuro alimentario de Chile y de las Américas.
