Washington, D.C., 9 de abril de 2026 (IICA) – Ministros y altos funcionarios de Agricultura de las Américas realizaron un llamado a mejorar la coordinación entre los países con el objetivo de reducir vulnerabilidades de los sistemas agroalimentarios, mitigar impactos y aprovechar las oportunidades que se presentan en el actual contexto global de shocks geopolíticos y de mercado.
Durante una reunión de alto nivel convocada por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), los representantes de los países destacaron el rol del organismo hemisférico como articulador de la acción colectiva y promotor de la difusión de nuevas tecnologías que fortalezcan la capacidad de respuestas de la agricultura regional.
Señalaron, entre otras cuestiones, la necesidad de reducir la dependencia de importaciones de fertilizantes y otros insumos agrícolas a través del desarrollo del potencial que existe en el continente para la producción de fertilizantes orgánicos y bioinsumos.
Coincidieron, además, en que es necesario un rol cada vez más relevante de la cooperación técnica para que las Américas profundicen su rol irreemplazable para la seguridad alimentaria del mundo.
El encuentro –en el que ministros y funcionarios participaron de manera virtual- tuvo lugar en el marco de la visita a Washington del Director General del IICA, Muhammad Ibrahim, quien está avanzando allí en una agenda de fortalecimiento del agro regional con funcionarios del gobierno de Estados Unidos y de organismos internacionales de financiamiento, algunos de los cuales estuvieron representados en la reunión, igual que organizaciones del sector privado.
La discusión fue abierta por Kip Tom, uno de los más destacados líderes del sector agropecuario estadounidense y vicepresidente de Política Agrícola en el America First Policy Institute (AFPI).
“El Hemisferio Occidental es líder de la agricultura global y alimenta a miles de millones de personas en el mundo cada día. Hoy, a pesar de la incertidumbre global, debemos ser un modelo de fortaleza y cooperación continental”, dijo Tom, quien destacó el estrecho vínculo que hoy existe entre seguridad alimentaria y seguridad nacional de los países.
Tom, quien fue embajador de los Estados Unidos ante las agencias de alimentación de las Naciones Unidas en Roma, destacó la necesidad del trabajo conjunto en el hemisferio en búsqueda de integración comercial y la expansión de mercados. Y señaló que el rol del IICA como puente entre los diversos actores «es hoy más importante que nunca para que las Américas sean cada vez más fuertes”.
Ibrahim, por su lado, enfatizó que los impactos de los conflictos geopolíticos y de mercado en países de la región no responden a una crisis temporal sino a vulnerabilidades estructurales. “Necesitamos –puntualizó- reducir la dependencia de importaciones de fertilizantes a través de alternativas que nos permitan tener una cadena de producción robusta. Es especialmente crítica la cuestión de los fertilizantes basados en nitrógeno, ya que cerca del 80% de ellos llegan de Medio Oriente. Hoy los pequeños productores están, por ello, enfrentando riesgos e incertidumbre”.
El Director General dijo que el IICA está bien posicionado para trabajar junto a sus socios en soluciones a través de herramientas tecnológicas que están permitiendo, por ejemplo, el desarrollo de nuevas variedades de semillas para cultivos más eficientes tanto en términos de productividad como de uso de insumos.
En la reunión los ministros coincidieron en la necesidad de fortalecer la producción de fertilizantes orgánicos y bioinsumos.
Llamado a la acción
El ministro de Agricultura de Guyana, Zulfikar Mustapha, señaló que la actual tensión geopolítica por el conflicto en Medio Oriente es el recordatorio más actual de cómo los shocks externos impactan en los sistemas agroalimentarios y esto es particularmente agudo en los países más pequeños del Caribe.
Mustapha contó que Guyana está actualmente construyendo una planta de fertilizantes, gracias a sus importantes reservas de gas natural, con la que se propone abastecer a todos los países del Caribe, y que también está invirtiendo en el desarrollo de agricultura inteligente para mejorar su resiliencia ante shocks externos.
En la reunión también participó el ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua de Bolivia, Oscar Mario Justiniano.
El representante gubernamental dijo que el país sudamericano está desarrollando su estrategia nacional de bioeconomía, con apoyo del IICA, y destacó que “ningún país de la región puede enfrentar las situaciones de presión de manera aislada”.
Viviana Ruiz, subsecretaria de Innovación en el Ministerio de Agricultura de Ecuador, afirmó que el actual escenario evidencia una creciente interdependencia entre los mercados de energía, fertilizantes y alimentos: “Los costos de producción en cultivos estratégicos están llevando a una disminución del uso de insumos. De todas maneras, la situación es también una oportunidad para una transformación hacia mayores niveles de sostenibilidad y a una producción baja en carbono. Hoy más que nunca la región requiere actuar como unidad, con compromiso colectivo”.
En nombre de Julio Berdegué, Secretario de Agricultura de México, Santiago Ruy Sanchez de Orellana, Coordinador General de Asuntos Internacionales de ese ente gubernamental, reveló que el país importa el 75% de los fertilizantes y que la presión sobre los precios está llegando en el momento en que los productores se preparan para la siembra.
“A través de la petrolera estatal, PEMEX, estamos ampliando la producción local de fertilizantes. En paralelo, México impulsa una política de bioinsumos”, dijo el funcionario, quien agregó que “la cooperación hemisférica hace viable la búsqueda de soberanía alimentaria respetando las prioridades de cada país. La soberanía alimentaria no se opone al comercio y la cooperación internacional; al contrario, la exige”.
Por su lado, Agustín Tejeda, Subsecretario de Mercados Agroalimentarios y Negociaciones Internacionales de la Secretaría de Agricultura argentina, llamó a evitar respuestas que agraven la situación, como restricciones a las exportaciones y otras intervenciones que distorsionen los mercados.
“Esta iniciativa del IICA de convocar a la coordinación de acciones y políticas es clave. Facilitar el comercio es esencial para amortiguar el impacto de los shocks, igual que reducir aranceles a la importación de fertilizantes y promover tecnologías tendientes a optimizar el uso de insumos. La respuesta de los países de nuestra región no debe ser más repliegue, sino más cooperación, más eficiencia, más comercio y más información transparente”, sostuvo.
En el encuentro también participaron Diego Arias, Gerente de Agricultura y Alimentos del Banco Mundial para América Latina y el Caribe; Rocío Medina Bolívar, Directora regional del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y Marcelo Torres, presidente de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (AAPRESID), quienes hicieron hincapié en las responsabilidades de las Américas en tiempos de presión sobre la demanda global de alimentos y expresaron la necesidad de preservar a los pequeños productores.
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