Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 10 de julio de 2026 (IICA) – Los ministros de Agricultura de los países que integran el Consejo Agropecuario del Sur (CAS) se pronunciaron en contra de los enfoques regulatorios unilaterales no basados en ciencia que constituyen restricciones encubiertas al comercio internacional de alimentos abierto, previsible y con reglas claras.
El pronunciamiento fue hecho por los ministros de Agricultura de los países integrantes del CAS, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, que se dieron cita en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, para la 52.ª Reunión Ordinaria de este foro de consulta y coordinación de acciones regionales.
Los participantes reafirmaron el rol del CAS como promotor de soluciones regulatorias que concilien objetivos ambientales con la preservación de un sistema de comercio internacional abierto, previsible y basado en reglas.
En ese sentido, celebraron la votación realizada este mes en el Parlamento Europeo que rechazó el reglamento que hubiese clasificado a la soja como materia prima con alto riesgo de cambio indirecto del uso de la tierra. De haber sido aprobada esa regulación, el biocombustible elaborado a partir de soja hubiese sido excluido del uso por la UE, en el marco de sus objetivos de transición energética.
Asistieron a la reunión en Santa Cruz de la Sierra el Ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua de Bolivia y presidente pro tempore del CAS, Óscar Mario Justiniano; el ministro de Agricultura de Chile, Jaime Campos; el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay, Alfredo Fratti; la Asesora del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil, Sibelle de Andrade Silva; el Subsecretario de Mercados Alimentarios e Inserción Internacional de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina, Agustín Tejeda; y el Director General de Planificación del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) de Paraguay, Félix Carballo.
La participación del ministro de Agricultura de Chile, quien asumió el cargo este año, marca el retorno a la mesa del CAS de quien fuera uno de sus miembros fundadores, ya que Jaime Campos ejercía ese cargo en el 2003.
Campos hizo una reivindicación del CAS y evocó las figuras de Roberto Rodrigues y Gonzalo González, ministros de Agricultura de Brasil y de Uruguay, respectivamente, al momento de la fundación del foro.
También participaron en el encuentro el secretario técnico del CAS y representante del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) en Brasil, Gabriel Delgado, y el representante del IICA en Bolivia, Federico Ganduglia.
El IICA ejerce la secretaría técnica del CAS, que en más de 20 años de trayectoria ha sido clave para definir la agenda agropecuaria común de los seis países que lo integran y para tomar posiciones sobre temas de interés regional. El foro cuenta con un entramado de grupos regionales de apoyo técnico que sustentan y ponen en práctica las decisiones ministeriales.
Necesidad de actuar coordinadamente
El ministro Justiniano destacó el “significado especial” de la reunión para Bolivia, ya que hacía 13 años que no sesionaba en ese país el CAS, al que calificó como un espacio fundamental para el diálogo regional y el intercambio de conocimientos.
También destacó la regularización de Bolivia de su membresía en el CVP – Consejo Veterinario Permanente- del Cono Sur.
Durante la reunión se destacó que si bien, desde el nacimiento del CAS en 2003, los temas de la agenda agropecuaria han cambiado, la necesidad de dialogar y actuar de manera coordinada entre los países se mantiene plenamente vigente.
Se hizo énfasis en el rol esencial de los países del CAS para el mundo, en la producción y exportación de alimentos, que se basa en una trayectoria de liderazgo, en la adopción de buenas prácticas productivas, en sistemas de producción sostenibles y tecnologías innovadoras.
La declaración aprobada por los ministros expresó satisfacción por el rechazo en el Parlamento Europeo a la reglamentación que establecía límites específicos para los biocombustibles producidos a partir de cultivos alimentarios y forrajeros que la UE considera con alto riesgo de cambio indirecto del uso del suelo.
Los ministros señalaron que el rechazo, votado el 8 de julio, es “una medida que va en línea con nuestra preocupación por la adopción de medidas que no se respaldan en una metodología científicamente validada y que permita cuantificar con precisión su impacto real, para no convertirse en barrera técnica y comercial arbitraria y discriminatoria”.
La modificación regulatoria hubiera incidido significativamente en la región del CAS, por su rol de gran productor de soja a nivel global, y hubiese afectado de manera particular las exportaciones de biodiesel a base de soja a la UE.
En la declaración del CAS se señaló la importancia de continuar fortaleciendo la relación estratégica entre la UE y los países de Sudamérica para profundizar el diálogo técnico y político que permita conciliar los objetivos ambientales con un sistema de comercio internacional abierto, previsible y basado en reglas.
Durante la reunión, los ministros también intercambiaron información y debatieron estrategias comunes de los países del CAS frente al Reglamento 1115 de la UE, sobre productos primarios que causen deforestación, cuya entrada en vigencia fue pospuesta en diciembre pasado por segunda vez.
Discutieron, además, una posición común respecto de las iniciativas regulatorias en discusión en la UE en materia de Límites Máximos de Residuos (LMR) y tolerancias de importación para productos fitosanitarios, dada la importancia estratégica que estas cuestiones tienen para las relaciones agroalimentarias entre los países del CAS y el bloque europeo.
Los ministros asistieron a una exposición de especialistas del Banco Mundial sobre los avances que se han realizado en el estudio de un proyecto de seguros colectivos regionales para eventos climáticos que impactan sobre la actividad agrícola. Se trata de un proyecto de seguro a favor de los estados nacionales –no de los productores agropecuarios individuales-, que al ser tomado de manera regional tendría un costo menor y cubriría fundamentalmente las pérdidas por sequías, que son los eventos climáticos de impacto económico más costosos en la actividad agropecuaria.
También hubo una presentación para los ministros a cargo de la Empresa Boliviana de Industrialización de Hidrocarburos (EBH), acerca de su planta de producción de fertilizantes granulados en Cochabamba, mientras que el Programa Cooperativo para el Desarrollo Tecnológico Agroalimentario y Agroindustrial del Cono Sur (PROCISUR) presentó un informe sobre las perspectivas climáticas en la región y su impacto sobre la actividad productiva.
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