San José, 7 de julio de 2026 (IICA) – El continente americano se consolidó en la última década como el mayor productor mundial de biocombustibles líquidos, con más de dos tercios del volumen global total y una participación aún mayor en bioetanol, de acuerdo con un nuevo y detallado informe del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), que ofrece datos y análisis de producción, consumo, precios y comercio exterior de cada país de la región.
El documento “Estado de los biocombustibles líquidos en las Américas 2026” precisa que el continente representó en 2025 un 79% de la producción mundial de bioetanol (con 103.103.000 metros cúbicos) y un 40% de la de biodiésel (con 27.544.000 m3).
Además, el informe detalla que en 2025 la producción de biodiésel en las Américas se incrementó 125,9 %, en comparación con los volúmenes de 2015, mientras que el aumento de la producción de bioetanol en el mismo período fue del 15,3%.
Al año pasado, 11 países de las Américas mezclaban biocombustibles líquidos con fósiles, siendo las cadenas de la caña de azúcar, el maíz, y el aceite de soja, palma y colza las principales cadenas agrícolas vinculadas. El desarrollo de este tipo de combustibles biológicos está muy difundido en los países del cono sur del hemisferio y en Estados Unidos y Canadá.
El liderazgo global de las Américas en biocombustibles es impulsado por Estados Unidos y Brasil, que en 2025 concentraron el 95,8% de la producción regional de bioetanol y más del 85% del biodiésel, sostiene el documento, que revisa la situación actual, evolución y perspectivas del sector. Los autores son Agustín Torroba y Anabel Chiara.
El consumo de biodiésel en las Américas, mientras tanto, se incrementó un 87,6% durante la última década, también con Estados Unidos y Brasil en los primeros lugares; mientras que el incremento en la demanda interna de bioetanol fue de 14,1% en los últimos diez años.
Los biocombustibles líquidos –combustibles renovables producidos principalmente con materias primas provistas, sobre todo, por el sector agropecuario- constituyen una herramienta clave para la transición energética. Son una alternativa inmediata y sostenible a los combustibles fósiles y están cada vez más afianzados, como lo demuestra el hecho de que su producción mundial haya crecido un 50% en la última década y que el 83% del consumo mundial se lleva a cabo en países o regiones donde se cumplen con estrictos criterios de sostenibilidad.
Por medio de la captura y el almacenamiento de carbono se ha mejorado continuamente la huella de carbono de los biocombustibles, lo que los convierte en instrumentos decisivos hacia la meta global de descarbonización.
La elevada participación de la región en la producción mundial de biocombustibles se debe a la amplia disponibilidad de biomasa que existe en el continente y también a la implementación en distintos países de políticas públicas, que en el último tiempo se vieron aceleradas por conflictos geopolíticos que inciden en la seguridad energética.
En las Américas, además del desarrollo de los biocombustibles tradicionales, existen esfuerzos del sector público y privado para posicionar a la región como el principal proveedor de materias primas abundantes, económicas y sostenibles para la producción de combustibles de aviación sostenibles (SAF, por sus iniciales en inglés). También los biocombustibles marítimos vienen creciendo, por lo que se pronostica que en los próximos años tomarán mayor impulso.
“Los biocombustibles son un aporte fundamental de las cadenas agrícolas para brindar seguridad energética, ambiental y alimentaria. Este tipo de combustibles biológicos bajos en carbono permiten producir en forma asociada alimentos, fibras y energía, generando importantes impactos positivos en el agro. A los ya masivos biocombustibles que contribuyen a descarbonizar el transporte terrestre, se suman una nueva generación (los combustibles sostenibles de aviación y los combustibles sostenibles marítimos) destinados a descarbonizar los cielos y los mares”, expresó Agustín Torroba, uno de los autores del informe y especialista internacional en biocombustibles del IICA.
El IICA lidera y ejerce la Secretaría Técnica de la Coalición Panamericana de Biocombustibles Líquidos (CPBIO), creada en 2023 e integrada por los principales gremios empresariales e industriales de las Américas dedicados a la producción y procesamiento de azúcar, alcohol, maíz, sorgo, soja, aceite vegetal y granos, entre otros productos del sector agropecuario. La misión de la institución es descarbonizar la economía mediante la promoción y consumo sustentables de estas energías limpias en todo el hemisferio.
Más información:
Informe: Estado de los biocombustibles líquidos en las Américas 2026
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