Campo Grande, Brasil, 22 de junio de 2026 (IICA) – Con la presencia de autoridades públicas, académicos, líderes empresariales, agregados agrícolas, representantes de cámaras sectoriales y de organismos internacionales, el Foro Internacional de la Agropecuaria (FIAP 2026) reunió en la ciudad brasileña de Campo Grande a algunas de las principales voces del agro para discutir el papel de Brasil ante la creciente demanda mundial de alimentos, energía y soluciones sostenibles.
Organizado por Canal Rural de Brasil y BR IN Eventos, con la colaboración del Sistema Famasul, que nuclea a los productores agropecuarios de Mato Grosso do Sul, en la región Centro-Oeste de Brasil, el encuentro tuvo como eje el lema “La receta brasileña: la respuesta de la agropecuaria a la demanda mundial por alimentos y energía”.
Con ese marco abordó temas estratégicos como seguridad alimentaria, comercio internacional, biocombustibles, la denominada Ruta Bioceánica, el acuerdo Mercosur-Unión Europea, la producción ganadera, de soja y la recuperación de áreas degradadas.
Entre los oradores y participantes destacados estuvieron el exministro de Agricultura Roberto Rodrigues; el presidente de Aprosoja Brasil, Maurício Buffon; el diputado federal Arnaldo Jardim, y Andrea Veríssimo, directora de Relaciones Internacionales y Comunicación de la Unión Nacional del Etanol de Maíz (UNEM), entre otros referentes del sector.
El encuentro contó además con autoridades y dirigentes como Marcelo Bertoni, presidente de Famasul; Maurício Saito, presidente de Sebrae (Servicio Brasileño de Apoyo a la Pequeña y Mediana Empresa) de Mato Grosso do Sul; Renato Costa, presidente del gigante de la proteína animal Friboi; y el gobernador del estado, Eduardo Riedel. También estuvo representada ApexBrasil, el organismo de promoción del comercio exterior del país, el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y la FAO.
El tono del encuentro estuvo marcado por una idea central: el agro brasileño ya no es solamente un sector productivo, sino un actor estratégico para la estabilidad económica, alimentaria y energética global. Esa visión fue sintetizada por el CEO de Canal Rural, Julio Cargnino, quien afirmó que el foro busca reforzar la posición de Brasil como protagonista en un escenario internacional que exige productividad, innovación, sostenibilidad y cooperación.
Uno de los momentos más relevantes fue la intervención del exministro Roberto Rodrigues, quien vinculó directamente la producción de alimentos con la estabilidad social y geopolítica global. “Donde hay hambre, no habrá paz”, afirmó, al destacar la responsabilidad de los países productores para garantizar el abastecimiento mundial y contribuir a la reducción de las desigualdades.
La agenda energética ocupó un lugar destacado en los debates. En ese marco, Andrea Veríssimo, representante de la industria brasileña del etanol de maíz, defendió el papel de los biocombustibles como herramienta para enfrentar simultáneamente los desafíos energéticos, climáticos y alimentarios. “Los biocombustibles pueden colaborar para la paz en el mundo”, afirmó durante su exposición, al explicar que la producción de etanol de maíz no compite con la seguridad alimentaria, sino que la fortalece mediante la generación de coproductos destinados a la nutrición animal.
Veríssimo destacó que el modelo brasileño demuestra que es posible producir energía renovable y alimentos de manera complementaria. “Producimos un combustible renovable y, al mismo tiempo, un alimento altamente nutritivo que fortalece la producción de proteínas”, señaló, en referencia a los granos secos de destilería (DDG) y otros coproductos generados por la industria del etanol de maíz.
La ejecutiva también sostuvo que el crecimiento de esta cadena productiva coloca a Brasil en una posición privilegiada dentro de la transición energética global. Según afirmó, el etanol de maíz brasileño se ha convertido en “sinónimo de sostenibilidad, innovación y previsibilidad para el planeta”, al combinar reducción de emisiones, generación de empleo y desarrollo regional.
Los paneles también destacaron el potencial de Mato Grosso do Sul como plataforma estratégica para la integración sudamericana, especialmente a partir de la consolidación de la Ruta Bioceánica, considerada una oportunidad para ampliar mercados, reducir costos logísticos y fortalecer la inserción internacional de la producción agropecuaria brasileña.
La presencia de delegaciones extranjeras, diplomáticos, representantes de organismos internacionales –entre ellos el IICA– y líderes del sector privado reforzó el carácter internacional del foro. El encuentro promovió el diálogo entre productores, gobiernos, empresas, academia y organismos multilaterales en torno a un desafío común: producir más alimentos y energía con sostenibilidad, innovación y competitividad.
FIAP 2026 concluyó con un mensaje claro: en un mundo atravesado por incertidumbres geopolíticas, desafíos climáticos y una demanda creciente de recursos, Brasil aspira a desempeñar un papel cada vez más relevante en las discusiones sobre seguridad alimentaria, seguridad energética y desarrollo sostenible. Desde Campo Grande, el sector agropecuario brasileño reafirmó su convicción de que parte importante de las respuestas a esos desafíos puede surgir del campo, la innovación y la cooperación.
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