Provincias de Jujuy y Misiones, Argentina, 27 de abril de 2026 (IICA) – Una iniciativa que promueve la integración entre investigación científica, prácticas agroecológicas y saberes populares, diseñada en alianza por distintos organismos internacionales, fue lanzada en las provincias argentinas de Misiones y Jujuy.
“Mejoramiento participativo de los recursos genéticos y sistemas de semillas para la agricultura regenerativa – Raíces” es el título de este proyecto trinacional (también enfocado hacia Brasil y Bolivia), financiado por recursos suplementarios del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) provenientes de la Unión Europea, y ejecutado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) en asociación con la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (EMBRAPA), como líder técnica a nivel trinacional.
La iniciativa prevé alcanzar a unos 1.200 productores en las provincias argentinas, con énfasis en la participación de mujeres, jóvenes y pueblos originarios. Se trata de una respuesta colectiva frente a la urgencia de transformar los sistemas alimentarios para que sean más justos, sostenibles y resilientes.
El objetivo es fortalecer a familias campesinas de Argentina, Brasil y Bolivia que enfrentan barreras para la producción de alimentos, entre estos la falta de acceso a variedades de semillas y bioinsumos adecuados, limitado apoyo técnico debido a un nivel de inversión insuficiente y exclusión de los procesos de generación de conocimiento.
En ese marco, se promueve el mejoramiento genético participativo (MGP) y fitomejoramiento evolutivo (EPB, por sus siglas en inglés), la conservación de la agrobiodiversidad y el intercambio de conocimientos, tanto tradicionales como científicos, entre países de Sudamérica. En el caso argentino, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) es el organismo responsable de la implementación técnica. La iniciativa forma parte del Programa Global para Pequeños Productores Agrícolas y la Transformación Sostenible de los Sistemas Alimentarios (GP-SAEP).
En el marco del lanzamiento, se destacó la importancia de la articulación entre técnicos y productores, que favorece la creación y consolidación de bancos comunitarios de semillas, el apoyo a guardianes y guardianas que preservan variedades criollas, así como el uso de herramientas y metodologías adecuadas para la agricultura a pequeña escala.
Doina Popusoi, oficial técnica del FIDA para Raíces y GP-SAEP para América Latina, afirmó que “el proyecto permite planificar y decidir, junto a los agricultores, lo que resulta más adecuado para cada sistema local. Se busca que las variedades cultivadas puedan ser resilientes a las condiciones climáticas locales y que contribuyan al acceso a dietas más saludables”.
En Jujuy, el trabajo se centrará en papa, maíz, quinua, haba y porotos. En Misiones, las acciones se desarrollarán en torno al maíz, batata, poroto, sandía y zapallo, priorizando semillas criollas y nativas propias de los sistemas productivos diversificados de la región.
Según Luz Lardone, directora nacional de Transferencia y Extensión de INTA, Argentina es “profundamente diverso, con matrices productivas diversas, con escalas de productores y productoras diversas”. En esa línea, destacó la necesidad de políticas públicas capaces de respetar y potenciar las particularidades locales.
Misiones, territorio de agrobiodiversidad
La provincia de Misiones, en el extremo noreste de la Argentina, alberga una de las mayores riquezas en términos de agrobiodiversidad del país y una elevada presencia de agricultores de pequeña escala que sostienen sistemas productivos diversificados.
Uno de los ejes del proyecto en su implementación en Misiones apunta al fortalecimiento de las denominadas “casas de semillas”, que Silvina Fariza, investigadora de INTA Misiones y responsable técnica de la implementación del proyecto en la provincia, describe como “espacios que los productores disponen en sus chacras o comunidades para el resguardo de semillas y que también funcionan como ámbitos de intercambio”.
Misiones cuenta con una sólida trayectoria en laconservación y multiplicación desemillas por parte de los agricultores. Desde hace décadas se realizan ferias de semillas que promueven el intercambio de materiales genéticos y saberes asociados. Lassemillas criollas y nativas, seleccionadas por su adaptación a cada territorio, no solo sostienen la diversidad productiva, sino que también constituyen una base clave de autonomía para los agricultores.
Beatriz Zemunich, productora de la localidad de Wanda, con chacra de agrobiodiversidad certificada, forma parte activa desde hace 18 años del Movimiento Semillero de Misiones. Ella señaló que “el proyecto nos ayuda a visibilizar el trabajo que ya venimos haciendo y a seguir cuidando algo que es fundamental: la semilla como base de la soberanía alimentaria y del futuro de nuestras familias”.
Jujuy, tierra de diversidad productiva
En Jujuy, el proyecto Raíces (GP-SAEP) se implementa en cinco territorios estratégicos que representan distintos ambientes y sistemas productivos: Santa Victoria Oeste, Yavi, Humahuaca, Tumbaya Grande y la finca El Pongo, en los valles templados.
En estos territorios también se fortalecen procesos preexistentes vinculados a la conservación de semillas, el trabajo con guardianes y guardianas y la articulación entre producción y comercialización. “Así, el proyecto nos permite continuar y profundizar procesos que se vienen desarrollando desde hace tiempo”, destacó María Florencia Barbarich, técnica delINTA Abra Pampa y coordinadora para la región Noroeste Argentino (NOA) de Raíces.
En la localidad de Casti, por ejemplo, el proyecto acompañará una planta procesadora depapas andinas liderada por cinco mujeres, una experiencia que articula conservación de la agrobiodiversidad y agregado de valor. La iniciativa surgió para recuperar variedades locales que estaban siendo desplazadas por cultivos comerciales y hoy permite revalorizar la diversidad genética, fortalecer la identidad de origen y generar oportunidades económicas para las comunidades.
“La relación de las mujeres con las semillas es histórica. Somos quienes seleccionamos, conservamos y garantizamos el alimento”, señaló Celeste Carrazana, integrante del emprendimiento, que también busca transmitir estos saberes a las generaciones jóvenes.
En conjunto, la etapa inicial de implementación en Argentina evidencia el impacto territorial del proyectoRaíces. En Jujuy, las actividades desarrolladas hasta el momento involucraron de manera directa a más de 150 productores. El 95% se reconoce como parte o descendiente de pueblos indígenas, principalmente de la Gran Nación Colla. En Misiones, las acciones incluyeron a aproximadamente 125 productores, de los cuales el 38% pertenece a la comunidad Mbya Guaraní.
Además, como resultado de esta primera etapa, se realizaron talleres y capacitaciones para productores y productoras de estas comunidades y técnicos de INTA sobre las dos metodologías de mejoramiento y conservación de semillas, junto con la siembra de algunos corredoresagroecológicos en la provincia de Misiones.
Más información:
Gerencia de Comunicación Institucional
comunicacion.institucional@iica.int