Montreal, 12 de junio de 2026 (IICA). Avanzar hacia una mayor armonización internacional de los estándares de sostenibilidad utilizados para medir la huella de carbono de los biocombustibles y combustibles sostenibles de aviación, así como generar incentivos económicos claros que promuevan nuevas inversiones en el sector.
Esos fueron los llamados que el IICA y la Coalición Panamericana de Biocombustibles Líquidos (CPBIO) lanzaron en Montreal, Canadá, en un encuentro con autoridades gubernamentales, organismos internacionales, representantes de la industria aeronáutica, expertos técnicos y actores del sector energético global.
Agustín Torroba, especialista en Biocombustibles y Energías Renovables del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y secretario ejecutivo de la CPBIO, participó en la Semana del Clima 2026 de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), en la cual se analizaron los principales obstáculos que aún limitan la expansión global de la industria de combustibles sostenibles de aviación (SAF).
Los SAF son concebidos como una alternativa clave para disminuir la huella de carbono de la aviación sin reemplazar de manera inmediata la infraestructura aeronáutica existente, un proceso en el que la agricultura adquiere una importancia estratégica: los cultivos, residuos, aceites vegetales, grasas y otras biomasas sostenibles pueden transformarse en materias primas para producir combustibles renovables, generando nuevas oportunidades de valor agregado, empleo e inversión en los territorios rurales.
Para las Américas, región con alta productividad agropecuaria y amplia experiencia en biocombustibles líquidos, los SAF representan una oportunidad concreta para vincular seguridad energética, desarrollo agrícola y descarbonización de la aviación internacional.
“Hoy existen múltiples metodologías para evaluar la sostenibilidad y las emisiones de carbono de los combustibles renovables. La falta de reconocimiento mutuo entre estos estándares genera costos adicionales, duplicación de certificaciones y barreras innecesarias para el comercio y la inversión. Necesitamos avanzar hacia marcos que permitan medir con criterios compatibles, comparables y homologables”, explicó Torroba.
Asimismo, remarcó la importancia de fortalecer las señales económicas necesarias para incentivar nuevas inversiones en el sector.
“El Plan de Compensación y Reducción de Carbono para la Aviación Internacional (CORSIA, por sus siglas en inglés) constituye un instrumento fundamental para la descarbonización de la aviación internacional. Sin embargo, los precios actuales de las compensaciones de carbono siguen siendo significativamente inferiores a los costos de abatimiento asociados al SAF. Mientras esa brecha persista, las señales para movilizar inversiones continuarán siendo insuficientes”, afirmó.
Durante las discusiones también se destacó el papel que puede desempeñar la agricultura de las Américas en la transición energética del transporte aéreo.
Según datos presentados durante el evento, la región produce aproximadamente el 87% de los alcoholes utilizados para biocombustibles a nivel mundial y concentra una participación significativa de la producción global de aceites vegetales sostenibles, dos de las principales plataformas tecnológicas utilizadas actualmente para producir SAF.
“La descarbonización de la aviación no dependerá únicamente de nuevas tecnologías. También requerirá marcos regulatorios coherentes, señales económicas adecuadas y un mayor reconocimiento del papel estratégico que puede desempeñar la agricultura sostenible de las Américas en la transición energética global”, concluyó Torroba.
La participación del IICA y la CPBIO en la Semana del Clima de la OACI forma parte de los esfuerzos para fortalecer la presencia de los países de las Américas en los principales espacios internacionales de discusión sobre combustibles sostenibles, descarbonización del transporte y transición energética.
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