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El llamado de la tierra: Cómo Eric López pasó de soñar con emigrar a ser un exitoso caficultor guatemalteco

Eric López es uno de los pequeños caficultores destacados de San Antonio Huista, beneficiario del Programa PROCAGICA, que implementa el IICA junto a la Unión Europea para mejorar las condiciones de vida de la población rural en las zonas productoras de café de Centroamérica y República Dominicana.
Eric López es uno de los pequeños caficultores destacados de San Antonio Huista, beneficiario del Programa PROCAGICA, que implementa el IICA junto a la Unión Europea para mejorar las condiciones de vida de la población rural en las zonas productoras de café de Centroamérica y República Dominicana.

Ciudad de Guatemala, 21 de mayo de 2020 (IICA). A los 18 años, durante un frustrado intento de emigrar a Estados Unidos siguiendo los pasos de su padre, Eric López estuvo encarcelado varios días en México. Allí, en cautiverio, cobraron sentido las palabras de su bisabuelo, fundador de la finca Buenavista Escobedo, quien durante toda su vida estuvo agradeciendo la fertilidad de las tierras de San Antonio Huista, en Guatemala.

“Él decía que todo lo que ellos sembraban se daba. Había banano, camote, yuca, caña de azúcar, lima y naranja”, recordó López, al conversar con el IICA.

“En la cárcel yo pensaba que en mi pueblo, en mi tierra, hay fruta, hay trabajo, hay comida, por qué vine yo a sufrir en tierra ajena, mejor regreso a mi tierra y con algo he de sobrevivir”, agregó. "Esa experiencia me inspiró a venir y a trabajar para tener qué sembrar, porque lo básico hoy en día lo tenemos, lo único que uno quiere es tiempo de lluvia para poder sembrar”.

Tras su regreso a Guatemala, López comenzó a trabajar con un socio y con ayuda de su padre logró reunir fondos para revitalizar la finca familiar, donde había quedado su abuela.

“El único trabajo que me gustó fue la caficultura, empíricamente, porque no tenía asesoría ni capacitaciones, ni apoyo de nada”, relató.

Hoy, con el doble de años vividos, López es uno de los pequeños caficultores destacados de San Antonio Huista, beneficiario del Programa Centroamericano de Gestión Integral de la Roya del Café (PROCAGICA), que implementa el IICA junto a la Unión Europea para mejorar las condiciones de vida de la población rural en las zonas productoras de café de Centroamérica y República Dominicana.

La finca de López se encuentra en el cantón Recreo, a 1.626 metros sobre el nivel del mar en el municipio San Antonio de Huista, departamento de Huehuetanango, al norte de Guatemala.

Poco a poco, Eric comprendió que debía estudiar para mejorar sus conocimientos agrícolas. Actualmente, el agricultor tiene diplomados en caficultura, plaguicidas y en abono orgánico, entre otros, de manera que produce café con escasos químicos en el terreno.

Hace seis años se sumó a la Cooperativa Integral Agrícola ASIAT y comenzó a recibir apoyo de los técnicos de la Asociación Nacional del Café (ANACAFÉ) y de PROCAGICA en materia de renovación de cafetales y diversificación de cultivos.

Durante una de las visitas técnicas, en 2016, López entró en contacto con compradores del mercado internacional y ahora vende su café en Australia, Estados Unidos y Canadá.

Su éxito contrasta con la suerte de miles de sus compatriotas. En 2019, Guatemala se convirtió en la mayor fuente de migrantes que intentaron ingresar a Estados Unidos. De acuerdo con cifras oficiales del gobierno estadounidense, más de 211.000 fueron detenidos en la frontera suroeste, en los ocho meses de octubre a mayo.

El éxodo estuvo impulsado en buena medida por el desplome de los precios del café: de USD 2.20 por libra en 2015 a un mínimo de 86 centavos en 2019, una caída de alrededor del 60 %.

De los 340 municipios de Guatemala, 204 cultivan café, “y en muchos de estos el café es el único cultivo que genera ingresos a las familias. El 97% de las familias productoras de café de Guatemala lo hacen en pequeñas unidades productivas”, dijo en una reciente entrevista con el IICA el presidente de la Asociación Nacional del Café (ANACAFÉ), Bernardo Solano.

Café en tiempos de pandemia

López apostó por la renovación de sus cultivos y el uso de técnicas más avanzadas para salir adelante. La pandemia de Covid-19 ha desacelerado la exportación de su café, pero afortunadamente no la ha frenado: a inicios de mayo, López supervisó un envío hacia Estados Unidos.

“Por la gracia de Dios aquí en el municipio de San Antonio por lo pronto no ha habido ni un caso; las autoridades y el presidente nos restringieron las salidas de un municipio a otro y usamos la mascarilla. En la finca, los trabajadores nos ubicamos a distancia y nos dividimos las tareas”, relató.

López y otros caficultores continúan recibiendo asistencia técnica de PROCAGICA vía WhatsApp, gracias a una estrategia de acompañamiento virtual con información sobre medidas preventivas para salvaguardar su salud y recomendaciones técnicas para prevenir el deterioro de los sistemas de producción.

“Si necesitamos un consejo, una orientación, por ejemplo sobre una plaga, lo recibimos con audios, textos, o fotos”, contó López.

El programa también le ha suministrado maíz y frijol en semillas mejoradas resistentes a la sequía, así como asesoría técnica para sembrar ambos cultivos, porque según dice el caficultor, “es importante cambiar las costumbres de los papás”.

López también es padre de dos hijos -uno de 14 años y otro de 10- y ha comenzado a enseñarle al mayor algunas nociones del trabajo agrícola. “Le digo que aprenda, todo es esencial en la vida, menos robar, hay que trabajar para que uno valore lo que le han costado las cosas que alcanzamos”. 

Más información:
Gerencia de Comunicación Institucional del IICA. 
comunicacion.institucional@iica.int