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Fortalecimiento de la seguridad alimentaria global requiere de comercio internacional libre, transparente y basado en normas y ciencia, advierten expertos en Comité Ejecutivo del IICA

El panel se realizó en un momento particularmente importante, ya que las crisis superpuestas de los últimos años –pandemia, conflictos bélicos, cambio climático- han acentuado la tendencia hacia el proteccionismo en muchos países del mundo, lo que ha impactado en las cadenas de suministros y repercutido sobre las comunidades más vulnerables.
El panel se realizó en un momento particularmente importante, ya que las crisis superpuestas de los últimos años –pandemia, conflictos bélicos, cambio climático- han acentuado la tendencia hacia el proteccionismo en muchos países del mundo, lo que ha impactado en las cadenas de suministros y repercutido sobre las comunidades más vulnerables.

 

San José, 23 de julio de 2024 (IICA) – Un comercio internacional libre, transparente y basado en normas y ciencia es indispensable para garantizar la seguridad alimentaria global y para mitigar los desequilibrios entre los recursos naturales con los que cuentan las distintas regiones del mundo, advirtieron expertos en un panel sobre la situación del comercio agropecuario global y el posicionamiento de los países del continente.

El debate tuvo lugar en el marco de la 44º reunión del Comité Ejecutivo del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), órgano de gobierno del organismo que sesiona durante dos días con la presencia de ministros de Agricultura de las Américas y otros altos funcionarios del sector

El panel se realizó en un momento particularmente importante, ya que las crisis superpuestas de los últimos años –pandemia, conflictos bélicos, cambio climático- han acentuado la tendencia hacia el proteccionismo en muchos países del mundo, lo que ha impactado en las cadenas de suministros y repercutido sobre las comunidades más vulnerables.

Marcos Jank, profesor y coordinador del centro Insper Agro Global de Brasil, con una larga experiencia en negociaciones internacionales tanto en el ámbito académico como en el de la empresa privada, y Gloria Abraham, asesora en comercio internacional del IICA y ex Ministra de Agricultura y Ganadería de Costa Rica fueron los expositores principales.

Fernando Mattos, ministro de Ganadería, Agricultura y Ganadería y Pesca de Uruguay y presidente de la Junta Interamericana de Agricultura (JIA), máximo órgano de gobierno del IICA, fue el moderador. 

Además, hubo valiosas intervenciones de Daniel Whitley, Administrador del Servicio de Agricultura Exterior del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA); Michael James, Director Agrícola de Barbados; Roberto Perosa, Secretario de Comercio y Relaciones Internacionales del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil; Laura Suazo, Secretaria de Agricultura y Ganadería de Honduras; y Agustín Tejeda, Subsecretario de Mercados Agropecuarios y Negociaciones Internacionales de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina.

Crecimiento del proteccionismo

“Muchas veces nos preocupamos por los temas ambientales y específicamente el cambio climático. Pero se olvida que el comercio internacional es esencial para la seguridad alimentaria del planeta”, dijo Marcos Jank.

El académico señaló que la inseguridad alimentaria aumentó en los últimos años globalmente, por situaciones como la pandemia de Covid-19 y la guerra en Ucrania, y que el problema es mayor en Asia y África que en América Latina.

“En realidad, el problema no es solo falta de alimentos, sino calidad de las dietas. El 42% de la población del mundo no tiene acceso a alimentos saludables, por falta de proteínas y fibras. Así que no solo hay hambre, sino también  malnutrición”, advirtió. 

En esa línea, llamó la atención acerca de que el comercio es fundamental por una serie de razones, que incluyen la estabilización de precios, el combate del hambre y la malnutrición, estándares sanitarios y también productividad y eficiencia.

“El comercio –afirmó- también es una forma para quebrar el acceso desigual a los recursos naturales. China, para alimentarse, necesita de América Latina y eso no va a cambiar rápidamente, porque ellos no tienen acceso a suficientes tierras cultivables”.

Jank también afirmó que la experiencia exportadora de América Latina permite que la región no se quede solo en los commodities agrícolas, sino también que avance en productos de mayor valor agregado.

La participación de las Américas en las exportaciones globales agroalimentarias fue el del 30% entre 2021 y 2023, mientras que la de América Latina y el Caribe llegó al 17%, reveló durante su exposición Gloria Abraham.

“Esto significa –aseguró- que el rol del continente en la seguridad alimentaria del planeta es fundamental. Es el único continente superavitario en términos de exportaciones e importaciones de alimentos”.

La especialista del IICA, quien fue embajadora de Costa Rica ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), advirtió, sin embargo, que el comercio intrarregional de América Latina solo es del 14% y ese es un terreno a mejorar.

“Los principales retos que enfrentamos son el incremento de las medidas proteccionistas, producto de las diferentes crisis que se han estado viviendo. También, la pérdida de competitividad de las cadenas de valor por el aumento de los costos de producción y transporte y la compleja situación del sistema mundial de comercio”, reconoció.

Parte de la solución

Daniel Whitley, del USDA, dijo que las crisis de los últimos años dejaron la enseñanza de que el comercio es parte importante de la solución a los problemas de seguridad alimentaria. 

“Tenemos que trabajar con el IICA todos juntos para que nuestros productores tengan las herramientas necesarias para prosperar. Para 2050 habrá 10.000 millones de personas en el mundo y será difícil alimentarlas si los productores no tienen herramientas basadas en ciencia. Por eso debemos entender cuál es el impacto del clima en la agricultura”, señaló.

Roberto Perosa, secretario brasileño, hizo foco sobre los obstáculos del comercio intrarregional y dijo que Brasil tiene la voluntad de aumentar el comercio con países de la región a través del MERCOSUR y otras asociaciones. “Necesitamos incrementar las ventas de los productos aprovechando la potencialidad de exportación, pero la venta de productos dentro de América”.

También mencionó lo que consideró como prioridades para combatir el hambre y pobreza en el mundo, entre ellas “la sostenibilidad de los sistemas agroalimentarios, la expansión del comercio internacional para fortalecer la seguridad alimentaria, el reconocimiento del papel de los agricultores familiares, indígenas y comunidades para los sistemas alimentarios saludables, y la promoción de la integración sostenible de la pesca y la acuicultura de los países que tienen mares. Esto tiene como objetivo abordar desafíos globales y seguridad alimentaria y por eso se reafirma la importancia que tiene un foro como la cumbre ambiental COP”.
 

El Director Agrícola de Barbadospor su lado, dijo que “el acceso al mercado es un punto muy importante y muchas veces los pequeños productores no tienen los recursos para esto, para hacer los estudios de mercado necesarios. Necesitamos que se trabaje con los pequeños productores además de hacer los acuerdos. Mientras el estatus es poco favorable para el pequeño y mediano productor, hay aspectos que pueden darle la vuelta a esta situación, se pueden establecer enlaces con actores. Hay muchas cooperativas y hay mucho por hacer por los pequeños productores. Tenemos que trabajar juntos y cooperar para cerrar esa brecha”.

La ministra hondureña Laura Suazo señaló que “el comercio sigue siendo ese tema perdido que seguimos buscando” y sugirió la realización de estudios de impactos sobre la influencia del costo de producir para exportar y alimentar al mundo enfocados en el “el uso de los recursos naturales, el agua dulce, el impacto hacia la tendencia de los monocultivos y el impacto sobre erosión y calidad del suelo, entre otros, y hay un tema de los desperdicios post cosecha y cosecha intermedia donde todavía se están perdiendo grandes cantidades de alimentos”.

Agustín Tejeda se mostró preocupado por la fragmentación del multilateralismo y el crecimiento de regulaciones basados en cuestiones ambientales, como el Reglamento sobre deforestación de la Unión Europea. “En Argentina nos inquieta que estos requerimientos se transformen en barreras injustificadas al comercio internacional con efectos distorsivos sobre los flujos de mercaderías. Pero también visualizamos oportunidades, porque tenemos ventajas comparativas, como la paz consolidada en nuestro continente y los sistemas productivos amigables con el ambiente, gracias a prácticas y tecnologías acordes”, afirmó.

En el cierre del panel, el ministro Fernando Mattos apuntó que los países de la región deben trabajar junto al IICA para fortalecer el multilateralismo y generar reglas claras, de cara a un comercio internacional hoy amenazado por el proteccionismo.

“También debemos producir más conocimiento, que nos permita desafiar las barreras que se nos quieren imponer, por cuestiones ambientales. No podemos ser receptores de reglas externas, sino que nosotros tenemos que generar políticas sólidas, que sean comunes entre los países y nos hagan fortalecernos en las negociaciones. Muchas veces se toman medidas unilaterales que afectan las cadenas de valor; podemos enfrentarlas con mayor cooperación y un posicionamiento fuerte de los países de nuestra región”,  concluyó.

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